Protege la salud de tu aparato reproductor

El Método de la Ovulación Billings™ no es sólo para aquellas mujeres que están tratando de concebir o las que quieren posponer el embarazo. Es un conocimiento que toda mujer debería tener. ¿Por qué? Porque puede ayudarte a cuidar la salud de tu aparato reproductor.

La gráfica del Método de la Ovulación Billings™ es un elemento de diagnosis

Los cambios en tu moco cervical son un reflejo preciso de lo que está sucediendo con las hormonas de la reproducción. La gráfica que llevas será un registro fiel de estos cambios hormonales. Más de 50 años de investigación y análisis hormonales lo confirman.

Tal vez te estés preguntando qué irregularidades en tu patrón mucoso y en tu ciclo menstrual deberían considerarse anormales. Hay diferentes tipos de actividad ovárica que son respuestas completamente normales a distintos momentos y situaciones de tu vida. Tu gráfica del Método de la Ovulación Billings™ te ayudará a realizar la conexión entre lo que está ocurriendo con tu patrón mucoso y tu ciclo menstrual y lo que está pasando en tu vida y en tu organismo. Entonces, echemos un vistazo a estas «irregularidades» normales antes de analizar lo que podría ser anormal.

Menstruación

El revestimiento del útero, llamado endometrio, se engrosa en cada ciclo menstrual en respuesta a los estrógenos. Los niveles de progesterona comienzan a elevarse alrededor del momento de la ovulación, alterando el endometrio para prepararlo para la implantación de un óvulo fertilizado. Si la concepción no se produce, los niveles de progesterona y estrógenos caen, causando el desprendimiento del endometrio.

Las anomalías ováricas y adrenales son la causa más frecuente de disfunción ovárica, y el ejemplo más común de esto es el síndrome de ovario poliquístico (SOP). Se estima que 5 a 10 % de las mujeres australianas tienen SOP, pero muchas no lo saben.

Los procesos inflamatorios del aparato reproductor son la segunda causa más frecuente de infertilidad. Son generalmente consecuencia de las infecciones del tracto genital (causadas a menudo por infecciones de transmisión sexual —ITS—). Si has aprendido a registrar tus patrones de moco cervical, rápidamente serás capaz de reconocer una anomalía y buscar tratamiento a la brevedad, lo que prevendrá desórdenes de la fertilidad. Por ejemplo, puede ocurrir que veas una pequeña cantidad de sangre en tu moco cervical, o percibir un flujo continuo junto a un patrón mucoso ovulatorio.

Una pequeña cantidad de sangre en tu moco cervical puede ser inofensiva; puede haber sido causada por fluctuaciones hormonales, o incluso por la implantación de un embrión, si has concebido. Pero, a veces, puede indicar pólipos cervicales o uterinos o fibromas. Hay también ciertos cánceres del aparato reproductor que pueden afectar los patrones de moco cervical y el ciclo menstrual. Es importante que hables con tu médico sobre cualquier goteo o sangrado en el moco que represente un cambio de tu patrón usual, o sobre cambios en tu flujo menstrual normal.

La gráfica de una mujer de 28 años, usuaria del Método de la Ovulación Billings™, mostraba varios meses de ciclos anormales, con excesivo moco pegajoso y espeso y sin patrones cambiantes obvios que sugirieran ovulación.