¿Cómo funciona el Método de la Ovulación Billings™?

Gracias a la vasta investigación científica realizada, sabemos que el moco cervical es esencial para la fertilidad. El moco protege y nutre los espermatozoides de modo que retengan su capacidad de fertilización. Forma canales que permiten que los espermatozoides viajen a través del aparato reproductor de la mujer para encontrar y fertilizar el óvulo. Y actúa como filtro, destruyendo las células espermáticas dañadas.

Inmediatamente después de la menstruación habrá, con frecuencia, un número de días en los que puedes sentir sequedad en la vulva y no ver ningún flujo. Esto se conoce como el Patrón Básico Infértil (PBI). Sabemos por las investigaciones de los científicos que los niveles hormonales son bajos en este período y el cérvix permanece bloqueado por un tapón espeso de moco, que impide la entrada de los espermatozoides. Esto significa que eres infértil en este tiempo.

La primera indicación de fertilidad potencial será una interrupción del Patrón Básico Infértil. Sentirás un cambio en la sensación que el flujo mucoso produce en la vulva. A medida que pasan los días notarás que el moco se vuelve más fluido, más transparente, y la sensación cambia a mojada y luego resbalosa. Las mujeres utilizan distintas palabras para describir este patrón cambiante que se va desarrollando, pero el flujo siempre tendrá las características de mojado y resbaloso debido a su estructura y composición química, aún cuando haya muy poco para ser visto.

Tanto las investigaciones clínicas como las de laboratorio han confirmado que el último día de sensación resbalosa es el momento más fértil del ciclo. Se le llama la Cúspide de la fertilidad, porque es el día en el cual es más probable que una relación sexual resulte en un embarazo. Los estudios científicos muestran que la ovulación generalmente se produce dentro del intervalo de un día respecto al día Cúspide. Es importante darse cuenta que no es necesariamente el día de mayor cantidad de moco. La sensación lubricativa, resbalosa puede continuar un día o dos después de las señales visibles de moco, en cuyo caso aún serías altamente fértil. La sensación es el síntoma más relevante.

En un ciclo fértil la menstruación aparecerá de 11 a 16 días después de la Cúspide, a menos que se haya producido la concepción. Este intervalo de aproximadamente dos semanas se denomina fase “lútea”.